EL EDIFICIO



EL EDIFICIO

SANTO TORIBIO. Plano del monasterio

Las primitivas construcciones que conformarían el monasterio serían sencillas, dentro del estilo prerrománico, quizás del tipo asturiano o mozárabe.
Durante los siglos X y XI se había producido una gran expansión del monasterio por los valles de Liébana.
En el año 1256, se construye la actual iglesia, con el apoyo económico de los fieles, por medio de indulgencias concedidas para tal fin por el obispo palentino Fernando.
El templo sigue las directrices del gótico monástico de influencia cisterciense, con la claridad de líneas y de espacios y la sobriedad decorativa que caracteriza a la arquitectura de la Orden de San Bernardo. Posee una cabecera de tres ábsides poligonales y un cuerpo de tres naves de similar altura. Todas las bóvedas son de crucería y algunas llevan nervios de refuerzo.
La escasa decoración se concentra en los capiteles. Los del ábside mayor llevan decoración figurada de cabezas humanas y de animales, el toro y el oso, que según la leyenda ayudaron a Santo Toribio a construir la iglesia. En el ábside central se venera la imagen de ntr. sra. de los Ángeles, del siglo XVI.
En el ábside del evangelio se conserva la estatua adyacente de Santo Toribio. Tallada en madera de olmo de Burgos consta que existía en el monasterio al menos desde el año 1316. Conserva la policromía original.
Al exterior destaca la fachada meridional en donde se encuentran las dos portadas. La más amplia es la principal, en arco apuntado rodeado de arquivoltas, que apoyan en capiteles cuyas representaciones simbólicas hacen referencia a los sacramentos. A su derecha y embutida junto a un contrafuerte se construyó la Puerta del Perdón, que se abre solemnemente para el Jubileo. A los pies de la edificación se eleva una maciza torre de campañas, en cuyo interior se encuentra el coro.
Durante la Edad Moderna se inicia la decadencia del monasterio, al transformarse en parroquias un gran número de iglesias lebaniegas que de él dependían, acabando su vida monástica con la desamortización de Mendizábal, en 1837.
En 1961, tras la restauración del ruinoso edificio; se hace cargo de él una comunidad de PP. Franciscanos, que actualmente lo regenta, recordando la tradición que señala a San Francisco como visitante de Santo Toribio en su peregrinar a Compostela. Las arcadas apuntadas del atrio, junto a los ábsides del templo, dan acceso al claustro monástico, edificado en el s. XVII, de tradición herreriana, a cuya entrada se encuentra un admirable relieve de Jesús Otero, que representa a Beato en su scriptorium.

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Todo el material de esta página está tomado del folleto "MONASTERIO DE SANTO TORIBIO DE LIÉBANA", editado por el MVSEO DIOCESANO de la DIÓCESIS DE SANTANDER.